miércoles, junio 04, 2008

Encontrado en una excavación arqueológica en Marte


Y lo peor es que no sé ni cuándo ni dónde estoy.
Lo triste es que fui muy meticuloso, construir semejante máquina lo requería.
Fabricar una máquina del tiempo fue el sueño de muchos científicos casi desde que empezamos a hacer máquinas complejas; más desde la teoría de la relatividad de Einstein, que aportó tantos conceptos importantes.
Formulé una teoría que me podría servir para lograr tal invención, ya casi podía ver mi nombre en los libros de historia, yo como el más sobresaliente científico del siglo XXI, el mundo cambiando solo por mi invención; pero algo falló.
El primero de mis errores fue no admitir que necesitaba ayuda. Consideré apenas un par de asistentes para que cooperen conmigo, todo por mantener mi proyecto en el más hermético secreto.
El funcionamiento era magnífico, lograr construir algo que transportara objetos en el tiempo me fue sumamente sencillo, todavía hoy me pregunto por qué a nadie más se le ocurrió el mismo procedimiento que a mí.
Con mis asistentes se nos hizo difícil no jugar a transportar algo unos segundos al futuro y atajarlo cuando aparecía. En ese momento debí parar y publicar mi trabajo, pero no.
Quise transportarme yo, era demasiado tentador. Eran solo ajustes, llevó tiempo, pero el concepto ya lo teníamos, solo había que adaptarlo.
Además implementamos una computadora por voz, era realmente asombrosa, (creíamos) funcionaba de manera espectacular.
El último detalle fue incluir un sistema que transportaba en el espacio además de el tiempo , obra de uno de mis asistentes.
Me subí y le pedí a la computadora que me lleve a donde los cursis todavía no habían asesinado a los románticos, a donde todos fuéramos ciudadanos del mundo, a donde a todos los presentes les interesara el conocimiento como a mí, a donde haya muchos acertijos por resolver; tiernos manjares para mi mente inquieta.
Como ya expresé antes, no sé en dónde estoy. Si encuentran esto, no intenten reconstruir el aparato que está destruido junto a mi, o agréguenle un software de metáforas, creo que es lo único que le falta.